Un propietario contrató a un arquitecto para diseñar un edificio de cinco pisos con un semisótano. Tres meses después, con los planos terminados, buscó el estudio de suelos porque la curaduría se lo pedía. El estudio encontró un lleno de cuatro metros en la mitad del lote y recomendó una cimentación profunda. Hubo que mover el semisótano, rediseñar la estructura y ajustar el presupuesto. ¿Se pudo evitar?
Respuesta corta: sí. El estudio de suelos rinde más cuando llega antes de que se cierren los diseños, no después. El momento ideal es cuando ya tienes el lote, la topografía y una idea clara del proyecto (cuántos pisos, si hay sótanos, qué uso), pero el arquitecto y el ingeniero estructural todavía pueden ajustar. Pedirlo al final, solo para la licencia, convierte cualquier sorpresa del suelo en un rediseño.
1. Las etapas de un proyecto y dónde entra el suelo
- Búsqueda y compra del lote. Aquí cabe un estudio preliminar para descartar problemas graves. Lo explicamos en el estudio geotécnico preliminar antes de comprar lote.
- Consulta de norma urbana (uso del suelo, alturas, aislamientos) y levantamiento topográfico.
- Idea del proyecto o esquema básico. Número de pisos, sótanos, uso, implantación aproximada.
- Estudio de suelos definitivo. ← el momento ideal.
- Diseños definitivos: arquitectónico, estructural, hidrosanitario, eléctrico.
- Radicación de la licencia en la curaduría.
- Construcción, con visitas del geotecnista en la excavación.
2. Por qué pedirlo tarde sale caro
Cuando el estudio llega con los planos terminados, cualquier hallazgo del suelo se paga dos veces: en el estudio y en el rediseño. Los casos típicos:
- Un sótano donde el nivel freático está alto. Hay que impermeabilizar, bombear o replantear la profundidad.
- Un lleno o un suelo blando que obliga a cambiar de cimentación superficial a profunda.
- Un talud o una ladera que pide retiros, muros o una implantación distinta.
- Un perfil sísmico más exigente que cambia las fuerzas de diseño de la estructura.
- Excavaciones junto a vecinos que necesitan contención y que el diseño no previó.
Además, si el estudio se pide con afán para radicar, hay menos tiempo para una exploración completa, y la curaduría puede devolverlo. Lo explicamos en por qué la curaduría te devuelve el estudio de suelos.
3. Por qué pedirlo demasiado temprano tampoco es ideal
El estudio de suelos definitivo se planea según el proyecto. La NSR-10 define el número mínimo de sondeos y su profundidad según la categoría de la edificación, que depende del número de niveles y de las cargas. Si el proyecto todavía no está definido:
- Los sondeos pueden quedar donde no va a estar la construcción.
- Pueden quedar cortos si después se agregan pisos o sótanos.
- Las recomendaciones pueden no aplicar al proyecto final.
Por eso, antes de tener un esquema del proyecto, lo que conviene es un estudio preliminar, no el definitivo.
4. El momento ideal en la práctica
Pide el estudio de suelos definitivo cuando tengas:
- El lote comprado o con promesa firmada.
- El levantamiento topográfico.
- Un esquema del proyecto: número de pisos, sótanos o semisótanos, uso y ubicación aproximada en el lote.
- Una idea de las cargas (el ingeniero estructural puede dar un estimado).
Y antes de que el arquitecto cierre la planta de sótanos y el ingeniero estructural defina la cimentación. Así el estudio puede sugerir, por ejemplo, mover la construcción hacia la zona más firme del lote o ajustar la profundidad de un sótano. Si quieres saber qué necesita tu arquitecto desde el principio, revisa del lote al plano: qué necesita tu arquitecto antes de dibujar.
5. Cuánto tiempo reservar
El estudio necesita tiempo para la exploración de campo, los ensayos de laboratorio, el análisis y el informe. El plazo depende del tamaño del proyecto y de la exploración. Lo importante es incluirlo en el cronograma antes de los diseños definitivos, no en paralelo con la radicación. Lo detallamos en cuánto tarda un estudio de suelos.
6. Si el proyecto cambia después
Los proyectos cambian: se agrega un piso, se cambia el uso, se decide hacer sótano. Cuando pase, avísale al geotecnista. Él revisa si:
- La exploración sigue cubriendo la nueva implantación y la nueva profundidad.
- Las recomendaciones de cimentación siguen siendo válidas con las nuevas cargas.
- Hace falta un complemento con exploración adicional.
Es mucho más barato complementar a tiempo que descubrir en la curaduría o en la excavación que el estudio no corresponde con el proyecto.
7. Qué tener listo para pedir la cotización
- Ubicación del lote (dirección o coordenadas) y fotos.
- Levantamiento topográfico.
- Descripción del proyecto: pisos, sótanos, uso, área aproximada.
- Implantación tentativa en el lote.
- Estudios anteriores del predio o de vecinos, si existen.
- Fechas: cuándo esperas radicar la licencia.
8. Errores comunes
- Pedir el estudio cuando los planos ya están listos.
- Pedirlo con afán para radicar y aceptar una exploración mínima.
- Usar el estudio preliminar como definitivo.
- Cambiar el proyecto sin avisarle al geotecnista.
- Elegir el estudio solo por precio sin revisar qué exploración incluye.
Conclusión
El estudio de suelos no es un trámite que se hace al final para la curaduría: es información que debería guiar el diseño. Pedirlo cuando el proyecto ya tiene forma pero los diseños todavía se pueden ajustar es la manera más barata de convertir las sorpresas del suelo en decisiones de diseño. Un preliminar antes de comprar y un definitivo antes de cerrar planos es la secuencia que más dinero y tiempo ahorra.
💡 ¿Estás arrancando un proyecto? Escríbenos con la ubicación del lote y la idea de lo que quieres construir, y te decimos qué estudio necesitas y en qué momento pedirlo.
Preguntas frecuentes
Lo que más nos preguntan sobre este tema
¿Cuál es el mejor momento para hacer el estudio de suelos?
Después de tener el lote, el levantamiento topográfico y una idea clara del proyecto (número de pisos, sótanos, uso y ubicación aproximada en el lote), y antes de que se cierren los diseños arquitectónico y estructural. Así el estudio influye en el diseño en vez de obligar a corregirlo.
¿Puedo hacer el estudio de suelos antes de comprar el lote?
Sí, y en muchos casos conviene un estudio preliminar para detectar problemas graves antes de comprar. Ese estudio no reemplaza el estudio definitivo para la licencia, que se hace con el proyecto ya definido.
¿Qué pasa si el proyecto cambia después del estudio?
Si cambian el número de pisos, los sótanos, la ubicación de la construcción o las cargas, el geotecnista debe revisar si sus recomendaciones siguen siendo válidas. A veces basta un complemento; otras veces hace falta exploración adicional.
¿Qué información necesito para pedir el estudio de suelos?
La ubicación del lote, el levantamiento topográfico, una descripción del proyecto con número de pisos, sótanos y uso, la implantación aproximada en el lote y, si existen, estudios anteriores del predio o de los vecinos.
¿Estás arrancando un proyecto?
Escríbenos con la ubicación del lote y la idea del proyecto, y te decimos qué estudio necesitas y cuándo pedirlo.