Qué hacer si al excavar aparece algo que el estudio de suelos no mostró

El estudio de suelos ve el subsuelo por puntos, así que a veces la excavación muestra un lleno, agua, roca o una tubería que nadie esperaba. Aquí tienes qué no hacer, qué hacer paso a paso, qué dice la norma y cómo dejarlo pactado en el contrato.

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El estudio de suelos conoce el subsuelo por puntos, así que una variación local puede quedar entre dos sondeos. Si aparece algo distinto, se para ese frente, se documenta con fotos y ubicación y se avisa al geotecnista antes de fundir. "Echarle más concreto" o tapar el hallazgo no resuelve nada y entierra el problema bajo la estructura. El estudio definitivo debe traer un plan de contingencia y el sistema geotécnico constructivo, que es obligatorio. En categorías Media, Alta y Especial un geotecnista acompaña la obra y aprueba los niveles de cimentación, y la Ley 1796 exige que el geotecnista responsable atienda las consultas del constructor. Deja pactado en el contrato quién para un frente, cómo responde el geotecnista y cómo se pagan las exploraciones y obras extra.

Es martes por la mañana y la retroexcavadora va por la mitad de las zanjas de la cimentación. De pronto el maestro de obra llama: en una esquina del lote la tierra cambió de color, aparecieron ladrillos partidos, pedazos de plástico y un material suelto que se desmorona con la mano. Más allá, en otra zanja, empezó a brotar agua. El estudio de suelos hablaba de un limo firme a esa profundidad. Alguien propone la salida rápida: «echémosle más concreto y seguimos, que el vaciado está programado para el jueves».

La respuesta corta es esta: si al excavar aparece algo que el estudio de suelos no mostró, se para ese frente, se documenta y se llama al ingeniero geotecnista antes de fundir. No es una exageración ni un trámite: el estudio se diseñó para un terreno concreto, y si el terreno que apareció es otro, las recomendaciones de cimentación pueden dejar de aplicar. Los problemas al excavar la cimentación son normales en obra; lo que los vuelve graves es taparlos.

En este artículo vamos por partes: por qué pasa, qué suele aparecer, qué no hacer, qué hacer paso a paso, qué dice la norma sobre el plan de contingencia y el acompañamiento en obra, cómo se ajusta la cimentación en términos generales y cómo dejarlo pactado en el contrato.

1. Por qué puede aparecer algo que el estudio no mostró

Un estudio de suelos no ve todo el subsuelo. Lo ve por puntos. Los sondeos son perforaciones de pocos centímetros de diámetro repartidas en el lote, y entre uno y otro el ingeniero interpreta cómo continúan las capas. En la mayoría de los terrenos esa interpretación es buena. Pero un lleno antiguo que ocupa solo una esquina, un bolsón de material blando o una tubería vieja pueden quedar justo entre dos sondeos.

La NSR-10 lo sabe, y por eso no trata el estudio como una foto definitiva del terreno. El Título H exige que el estudio definitivo incluya un plan de contingencia por si se exceden los valores previstos, que se entregue un documento sobre el sistema constructivo y que, en muchos proyectos, un geotecnista acompañe la obra. Todo eso existe porque lo inesperado es posible.

Que aparezca algo distinto no significa automáticamente que el estudio esté mal hecho. Puede significar que el terreno tiene una variación local que ningún sondeo razonable habría detectado. Lo que sí cambia es que, desde ese momento, hay que decidir con el terreno a la vista.

2. Qué puede aparecer al excavar

Estas son las sorpresas más comunes cuando se abre la cimentación:

Lo que aparece Cómo se reconoce en obra Por qué importa
Lleno o relleno antiguo Escombros, ladrillo, plástico, materia orgánica, tierra suelta de colores mezclados Un lleno no controlado puede asentarse de forma impredecible bajo la carga
Agua Filtraciones en las paredes, fondo encharcado que no se seca, arrastre de material Cambia la resistencia del suelo, desestabiliza las paredes de la excavación y complica el vaciado
Roca o bloques La máquina no avanza, aparecen bloques grandes o roca en una parte del fondo y en otra no Una cimentación apoyada mitad en roca y mitad en suelo puede tener asentamientos diferenciales
Estrato blando Material que se deforma con la mano, se hunde al pisarlo o huele a materia orgánica Tiene menos capacidad de la que supuso el diseño
Tubería o red enterrada Tubos, cajas, cables o ductos sin registro en los planos Riesgo para la obra, para la red y para los vecinos; además, si filtra, satura el suelo
Restos de cimentaciones viejas Zapatas, vigas, muros o pisos de una construcción anterior Crean puntos duros y zonas removidas debajo de la nueva cimentación

Ninguna de estas situaciones es, por sí sola, una catástrofe. Todas se pueden resolver. Lo que cambia es que la solución deja de estar escrita en el estudio y la tiene que decidir quien lo firmó, o un geotecnista que asuma esa responsabilidad.

3. Qué NO hacer cuando aparece algo raro

La presión del cronograma empuja a tomar decisiones rápidas. Estas son las que más se lamentan después:

  • Seguir fundiendo como si nada. Si el concreto se vacía sobre un material que no es el que previó el diseño, el problema queda enterrado bajo la estructura. Corregirlo después es mucho más difícil que corregirlo con la zanja abierta.
  • «Echarle más concreto». Profundizar un poco a ojo, ensanchar la zapata o poner un solado más grueso sin cálculo no garantiza nada. En un lleno blando, más concreto puede significar más peso sobre el mismo material débil.
  • Tapar para que no se vea. Rellenar el hueco con la misma tierra, cubrir el agua o esconder los escombros no los hace desaparecer. Solo borra la evidencia que el ingeniero necesitaba ver.
  • Decidir entre el maestro y el residente sin consultar. La experiencia en obra vale mucho, pero la decisión de cambiar el nivel o el tipo de apoyo es de ingeniería y tiene responsable.
  • Bombear agua sin criterio. Sacar agua de una excavación también afecta el predio propio y los vecinos. La NSR-10 pide hacerlo con precauciones, no como una reacción improvisada.

Muchos de los errores de cimentación que vemos en el Valle de Aburrá empezaron exactamente así: con algo que se vio en la excavación y que nadie quiso detener.

4. Qué hacer, paso a paso

El procedimiento sensato es sencillo y no depende del tamaño de la obra.

Paso 1: parar ese frente

No hace falta parar toda la obra. Se detiene el frente donde apareció la sorpresa: no se sigue excavando más allá, no se arma acero ni se vacía concreto en esa zona. Si hay agua o paredes inestables, se toman medidas de seguridad para las personas y se protege la excavación.

Paso 2: documentar

Toma fotos y videos con referencia: una cinta métrica, una persona o un elemento conocido que muestre la escala. Anota la ubicación en el plano (eje, zapata o tramo), la profundidad a la que apareció, el tipo de material y, si hay agua, desde qué nivel sale. Guarda si es posible una muestra del material en una bolsa marcada. Todo eso le ahorra tiempo al ingeniero.

Paso 3: avisar al geotecnista

Comunícate con el ingeniero que firmó el estudio, o con el geotecnista que acompaña la obra, y envíale lo documentado. Hazlo por un medio que quede registrado: correo, mensaje o anotación en la bitácora. Avisa también al diseñador estructural, porque cualquier cambio en el apoyo puede afectar su diseño.

Paso 4: que decida el ingeniero

El geotecnista puede resolver con la información enviada, pedir una visita, ordenar un apique o un sondeo adicional o solicitar ensayos. La decisión queda por escrito y, si cambia algo del diseño, se refleja en los planos. Solo entonces se retoma el frente.

5. El plan de contingencia y el sistema constructivo: lo que el estudio ya debía prever

Antes de llamar, vale la pena abrir el estudio. Puede que la respuesta ya esté ahí.

El numeral H.2.2.2 de la NSR-10 establece el contenido mínimo del estudio definitivo. Entre las recomendaciones de diseño incluye un plan de contingencia en caso de que se excedan los valores previstos. También exige estudiar la estabilidad de los taludes temporales de excavación y de las excavaciones soportadas, e informar sobre los niveles freáticos encontrados.

Además, el numeral H.8.1 exige el sistema geotécnico constructivo: un documento obligatorio, complementario o integrado al estudio, que describe el escenario más probable del proceso constructivo. Allí deben aparecer la secuencia de excavación, los procedimientos de cimentación, los cambios de drenaje, los planes de contingencia y cómo se hará el seguimiento y el monitoreo antes, durante y después de la construcción.

Sobre el agua, el numeral H.8.2 es específico: las excavaciones deben controlar el agua, el bombeo debe hacerse con precauciones para el propio predio y los colindantes, se instalan piezómetros antes de iniciar y la capacidad de bombeo prevista debe ser de al menos 1,5 veces la estimada. Si tu excavación se llenó de agua y nadie había pensado en eso, conviene leer por qué el nivel freático puede afectar tu construcción desde abajo.

En resumen: el estudio no promete que no habrá sorpresas; debe decir qué hacer si las hay. Si el tuyo no trae nada de esto, esa es una pregunta que conviene hacerle a quien lo firmó.

6. Acompañamiento en obra y consultas registradas

La norma no deja solo al constructor frente a lo inesperado. Hay dos fuentes de obligación.

El acompañamiento geotécnico de la NSR-10

El numeral H.2.2.3 dice que los proyectos de categoría Media, Alta o Especial requieren asesoría geotécnica en el diseño y acompañamiento de un ingeniero geotecnista durante la obra. Ese ingeniero aprueba los niveles y estratos de cimentación, las excavaciones, los rellenos, la estabilización de laderas y el mejoramiento del terreno, y deja memoria escrita. El mismo numeral pide un acta de vecindad antes de empezar y que los planos guarden relación con el estudio.

La Ley 1796 de 2016

En edificaciones cuyo predio permita superar 2.000 m² construidos, la ley exige revisión independiente de los diseños estructurales y supervisión técnica independiente. Por debajo de ese umbral, el constructor hace los controles de calidad y debe contar durante la obra con el diseñador estructural y el ingeniero geotecnista responsables, que atienden las consultas del constructor. Esas consultas quedan registradas.

En la práctica, esto quiere decir que llamar al geotecnista cuando aparece algo raro no es un favor: es parte de cómo está pensada la construcción en Colombia. Y el registro protege a todos: al propietario, que sabe qué se decidió; al constructor, que actuó con respaldo; y al ingeniero, que dejó constancia de su criterio.

7. Cómo se ajusta la cimentación, en términos generales

Cada caso se resuelve con el terreno a la vista y con cálculo, así que no hay recetas. Pero las salidas más comunes son de estos tipos:

  • Profundizar el apoyo. Si el material inadecuado tiene poco espesor, se retira y se baja la cimentación hasta el estrato previsto, con el ajuste estructural que eso implique.
  • Retirar y reemplazar. En algunos llenos se excava el material malo y se reemplaza por un relleno seleccionado y compactado con control, siguiendo las especificaciones que dé el ingeniero.
  • Cambiar el tipo de cimentación. Si el espesor del material blando o del lleno es grande, puede ser necesario pasar de zapatas a una losa o a una cimentación profunda. Es la decisión de mayor impacto y la que más conviene tomar temprano.
  • Mejorar el terreno. Hay técnicas para mejorar el suelo en sitio o controlar el agua con drenajes. Su uso depende del material y del proyecto.
  • Tratar los elementos encontrados. Restos de cimentaciones viejas o tuberías abandonadas se retiran o se tratan según lo indique el ingeniero; una red activa se reporta a la empresa de servicios que corresponda antes de tocarla.

Cualquiera de estas salidas puede requerir un apique o un sondeo adicional para confirmar el espesor del problema. Y cualquier cambio debe quedar en los planos, porque la NSR-10 pide que los planos guarden relación con el estudio.

8. Cómo dejarlo pactado en el contrato

La mejor manera de evitar discusiones cuando aparece algo inesperado es haberlo previsto por escrito antes de empezar. Estas son las cláusulas que conviene revisar con tu constructor y con tu geotecnista:

  • Quién puede parar un frente y a quién se le avisa, con nombres y medios de contacto.
  • Cómo se documenta el hallazgo: fotos, ubicación, profundidad y registro en bitácora.
  • Cómo y en qué plazo responde el geotecnista: si incluye visitas a obra, cuántas, y cómo se cobran las adicionales.
  • Cómo se pagan las exploraciones adicionales que se necesiten en obra, como apiques o sondeos complementarios.
  • Cómo se valoran las obras extra: excavación adicional, retiro de lleno, relleno controlado, más concreto o acero, con precios unitarios acordados de antemano.
  • Qué pasa con los tiempos muertos de personal y equipo mientras se decide.
  • Quién actualiza los planos y quién informa, si hace falta, a la curaduría o a la supervisión técnica.

Si estás escogiendo a quién te revisa la obra, lo explicamos en qué es la interventoría geotécnica y qué garantiza en tu obra.

Conclusión

El subsuelo solo se conoce por puntos, y por eso a veces la excavación muestra algo que el estudio no vio: un lleno, agua, roca, un estrato blando, una tubería o restos de una construcción anterior. Lo que decide si eso queda como un ajuste o se convierte en un problema estructural es la reacción en obra: parar el frente, documentar, avisar al geotecnista y dejar que decida con el terreno a la vista.

La NSR-10 ya prevé estas situaciones con el plan de contingencia, el sistema constructivo y el acompañamiento en obra, y la Ley 1796 exige que el geotecnista responsable atienda las consultas del constructor. Aprovecha esas herramientas, y deja pactado en el contrato cómo se manejan las sorpresas antes de que aparezcan.

💡 Si en tu obra apareció algo que el estudio no mostró, escríbenos con fotos y la ubicación en el plano, y te orientamos sobre los siguientes pasos antes de fundir.

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan sobre este tema

¿Por qué aparece algo al excavar que el estudio de suelos no mostró?

Porque el estudio conoce el subsuelo por puntos: los sondeos se reparten en el lote y entre ellos el ingeniero interpreta cómo siguen las capas. Un lleno local, un bolsón blando o una tubería vieja pueden quedar entre dos sondeos. No siempre significa que el estudio esté mal hecho.

¿Puedo seguir fundiendo si el material se ve distinto?

No en ese frente. Si el concreto se vacía sobre un material que no previó el diseño, el problema queda enterrado bajo la estructura y es mucho más difícil de corregir después. Lo correcto es parar esa zona, documentar y consultar al geotecnista.

¿Sirve echarle más concreto a la cimentación?

Sin cálculo, no. Ensanchar o profundizar a ojo no garantiza que el apoyo sea adecuado, y en un lleno blando más concreto puede significar más peso sobre el mismo material débil. La solución la define el ingeniero con el terreno a la vista.

¿Qué información le envío al geotecnista?

Fotos y videos con una referencia de escala, la ubicación en el plano, la profundidad a la que apareció el problema, el tipo de material y, si hay agua, desde qué nivel sale. Si puedes, guarda una muestra en una bolsa marcada. Envíalo por un medio que quede registrado.

¿El estudio de suelos debería prever estas situaciones?

Sí, en parte. La NSR-10 exige que el estudio definitivo incluya un plan de contingencia por si se exceden los valores previstos, y el sistema geotécnico constructivo, que describe la secuencia de excavación, los procedimientos de cimentación y los planes de contingencia. Antes de llamar, vale la pena revisar qué dice el tuyo.

¿El geotecnista está obligado a atender la obra?

En proyectos de categoría Media, Alta o Especial la NSR-10 exige acompañamiento de un geotecnista durante la obra. Además, la Ley 1796 de 2016 establece que, en edificaciones por debajo del umbral de supervisión técnica independiente, el constructor debe contar durante la obra con el geotecnista responsable, que atiende consultas que quedan registradas. Conviene dejar pactado en el contrato cómo se atienden.

Fuente: Elaboración propia con base en la práctica profesional, en el Reglamento NSR-10, Título H, y en la Ley 1796 de 2016.

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Suelos y Suelos YM

Equipo de Ingeniería Geotécnica

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