Cómo comparar tres cotizaciones de estudio de suelos sin equivocarte

Tienes tres propuestas sobre la mesa y tres cifras que no se parecen entre sí. Antes de escoger por el total, hay que igualar el alcance: aquí está la hoja de comparación variable por variable y el método para llevar las tres propuestas al mismo terreno antes de decidir.

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Una diferencia grande de cifra casi siempre es diferencia de alcance, no de precio: te están cotizando tres trabajos distintos con el mismo nombre. No compares leyendo: vacía las tres propuestas en una misma tabla y solo entonces vuelve a mirar los totales. Suma los metros lineales perforados de cada propuesta; es el mejor indicador único del esfuerzo real de campo. Exige el listado nombrado de ensayos de laboratorio, no un conteo genérico: veinte humedades no equivalen a cuatro ensayos de resistencia. Verifica si los parámetros de resistencia se miden sobre muestra inalterada o se estiman por correlación; no es lo mismo ni cuesta lo mismo. Deja por escrito qué pasa si hay que perforar más profundo de lo previsto: es la cláusula que produce la mayoría de las discusiones a mitad de trabajo.

Sobre la mesa hay tres propuestas impresas. Las tres tienen el mismo encabezado: estudio de suelos. Las tres traen logo, número de contacto y una cifra al final. Y las tres cifras son distintas entre sí; tan distintas que la primera reacción es pensar que alguien se equivocó al cotizar. El dueño del lote las mira, señala la más baja y pregunta lo que pregunta todo el mundo: «¿esta por qué es tan barata?». Y detrás viene la otra pregunta, la que casi nadie hace en voz alta: «¿y la cara por qué es tan cara?».

Esa mesa es el punto de partida de este artículo. No vamos a hablar de cómo revisar un informe que ya te entregaron, ni de qué preguntas hacer antes de contratar. Vamos a hablar del momento exacto en el que tienes tres papeles frente a ti y tienes que decidir con cuál te quedas, sabiendo que la decisión compromete la cimentación de una obra que todavía no existe.

La regla de fondo es una sola y conviene decirla de entrada: en estudios de suelos, una diferencia grande de cifra casi nunca es diferencia de precio; es diferencia de alcance. Es decir, no te están cotizando lo mismo tres veces con márgenes distintos. Te están cotizando tres trabajos distintos y llamándolos igual. Comparar el total antes de igualar el alcance es como comparar el valor de tres carros sin mirar si uno tiene motor.

1. El error que hace que la comparación falle desde el primer minuto

El error es leer las propuestas en el orden en que están escritas. Todas las propuestas del mundo terminan con la cifra, así que todo el mundo lee hasta el final, ancla el número en la cabeza y después lee el resto buscando justificar o descartar ese número. Cuando lees así, el alcance deja de ser información y se vuelve excusa.

Hay una segunda trampa: las propuestas de estudio de suelos rara vez están escritas con la misma estructura. Una te detalla el trabajo de campo con precisión quirúrgica y despacha el laboratorio en una línea. Otra hace lo contrario. Una tercera te entrega media página de texto genérico donde dice «se realizarán los sondeos necesarios según normativa vigente». Esa asimetría no es casual: cada quien detalla donde se siente fuerte y resume donde se siente flojo.

Por eso la comparación no se hace leyendo. Se hace vaciando. Sacas de cada propuesta las mismas variables, las pones en la misma tabla, y solo cuando la tabla está llena vuelves a mirar las cifras. Si una propuesta no permite llenar una casilla, esa casilla vacía es un dato en sí misma: significa que hay una parte del trabajo que no está definida, y lo que no está definido no está garantizado.

Lo que sí puedes suponer y lo que no

Puedes suponer que las tres empresas son técnicamente capaces. Casi siempre lo son. Lo que no puedes suponer es que las tres entendieron el mismo proyecto. Si a una le dijiste «una casa de dos pisos» y a otra le mandaste el prediseño arquitectónico con luces y niveles, no cotizaron lo mismo aunque hayan querido. La primera fuente de dispersión de cifras no está en las empresas: está en la información que cada una recibió. Antes de acusar a nadie de inflar o de recortar, revisa qué le mandaste a cada quien. Si no fue lo mismo, el ejercicio de comparación arranca viciado y toca reenviar la misma información a los tres.

2. Por qué una cifra baja casi siempre significa un trabajo más corto

Un estudio de suelos tiene una estructura de costos bastante rígida: movilización de equipo y cuadrilla al sitio, días de perforación, ensayos de laboratorio, y horas de ingeniería para interpretar y firmar. Ninguno de esos cuatro bloques se puede comprimir mucho sin recortar algo real. No hay economías de escala mágicas en una perforación manual ni descuentos por volumen en un ensayo de compresión.

Entonces, cuando una propuesta está muy por debajo de las otras dos, la pregunta correcta no es «¿por qué es barata?» sino «¿cuál de los cuatro bloques recortaron?». Y casi siempre se puede rastrear. Menos sondeos. Sondeos menos profundos. Menos muestras. Menos ensayos por muestra. Ensayos de clasificación en lugar de ensayos de resistencia. Ausencia de análisis de estabilidad. Un informe más corto que no incluye memoria de cálculo. O un profesional distinto firmando.

Al revés funciona igual. Una cifra alta puede estar justificada por un alcance mayor —más sondeos, sondeos mecánicos en vez de manuales, ensayos de resistencia real, análisis de estabilidad, acompañamiento en obra— o puede estar inflada sin contrapartida. La única forma de distinguirlo es la misma: mirar el alcance renglón por renglón. Cara sin alcance y barata con alcance recortado son los dos errores que quieres evitar, y ambos se detectan con la misma herramienta.

Si te interesa entender qué compone realmente el valor de un estudio, sin cifras pero con la lógica completa, revisa qué determina el costo de un estudio de suelos en Colombia.

3. La hoja de comparación: las variables que van lado a lado

Esta es la herramienta central del artículo. Imprímela, ábrela en una hoja de cálculo o cópiala a mano; da igual. Lo importante es que cada fila se llene tres veces, una por propuesta, con lo que dice el papel, no con lo que te dijeron por teléfono.

Variable Qué debes leer exactamente en la propuesta Señal de alarma
Número de sondeos Una cantidad concreta, no una fórmula ni un «los que exija la norma» No aparece el número, o aparece como «mínimo X» sin techo
Profundidad de cada sondeo Profundidad por sondeo o profundidad total acumulada en metros Solo dice «según criterio del ingeniero» sin un valor de partida
Método de perforación Manual, mecánico, percusión y lavado, barreno; y con qué equipo No se menciona el método, que es lo que define hasta dónde puede llegar
Ensayo de penetración en campo Si se ejecuta ensayo de penetración estándar y con qué frecuencia en profundidad Se nombra el ensayo pero no la frecuencia de registro
Número de muestras Cuántas muestras se recuperan en total y de qué sondeos Dice «las muestras necesarias» sin cantidad
Tipo de muestra Cuántas alteradas y cuántas inalteradas, que son las que sirven para resistencia Todas alteradas en un proyecto que exige parámetros de resistencia
Ensayos por muestra Listado nombrado: humedad, granulometría, límites, peso unitario, resistencia Un total genérico de «ensayos de laboratorio» sin desglose
Resistencia medida o correlacionada Si hay ensayo de resistencia sobre muestra o solo estimación por correlación La palabra «correlación» aparece pero no se dice de qué parámetro ni con qué base
Nivel freático Si se registra durante la perforación y si hay lectura diferida posterior No se menciona el agua en ninguna parte del documento
Análisis de estabilidad Si está incluido, sobre qué taludes y con qué condiciones de análisis El lote tiene pendiente y la propuesta no nombra estabilidad
Recomendación de cimentación Si el informe entrega tipo de cimentación, profundidad y capacidad admisible Solo ofrece «caracterización del subsuelo» sin recomendación
Asentamientos Si se calculan asentamientos totales y diferenciales esperados Se entrega capacidad portante sin ninguna mención de asentamiento
Quién firma Nombre, título y matrícula del profesional que firma el informe Firma la empresa y no una persona identificable
Plazo Días hábiles desde qué hito: desde la orden, desde el pago o desde el campo Un plazo sin punto de partida definido
Formato de entrega Informe firmado en digital, copias físicas, anexos de laboratorio, registros de sondeo No se especifica si vienen los registros de campo y las hojas de laboratorio
Mayor profundidad de la prevista Qué pasa y cómo se cobra si hay que seguir perforando más allá de lo cotizado El documento guarda silencio completo sobre este escenario
Accesos y movilización Si el valor incluye traslado de equipo, y qué condiciones de acceso se asumen Se asume acceso vehicular a un lote al que no entra un vehículo
Cierre de sondeos y manejo del sitio Si se taponan las perforaciones y quién responde por el sitio al terminar Nada, lo que suele derivar en discusiones al final del trabajo

Dieciocho filas parecen muchas. En la práctica llenas las tres columnas en menos de una hora, y al terminar tienes algo que no tenías antes: un mapa de dónde están realmente las diferencias. Casi siempre se concentran en cinco o seis filas, y esas son las que explican la cifra.

4. Sondeos: cuántos y hasta dónde

Esta es la variable que más mueve el valor y la que más se recorta cuando alguien quiere quedar barato. Un sondeo cuesta días de cuadrilla; dos sondeos menos son dos jornadas menos.

En Colombia, el Título H de la NSR-10 no deja esto al gusto de cada quien: clasifica las unidades de construcción en categorías según su altura y sus cargas, y a cada categoría le asigna un número mínimo de sondeos y una profundidad mínima de exploración. Es decir, existe un piso normativo verificable. Cuando una propuesta te ofrece menos sondeos que otra, la pregunta no es de gusto: es si ese número cumple o no el mínimo que corresponde a la categoría de tu proyecto.

El número no se compara solo

Cinco sondeos de poca profundidad pueden dar menos información útil que tres bien profundos, y al revés. Por eso el número y la profundidad se leen juntos, y conviene sumar los metros lineales totales de perforación de cada propuesta. Ese total es el mejor indicador único del esfuerzo de campo. Dos propuestas con el mismo número de sondeos pueden diferir al doble en metros perforados.

La profundidad tiene que llegar a donde llega la carga

Una exploración sirve si atraviesa el espesor de suelo que efectivamente se va a esforzar por la cimentación. Si el sondeo se detiene antes, el informe describe un suelo que no es el que va a trabajar. Cuando una propuesta corta profundidad respecto a las otras dos, no te está ahorrando: te está entregando un estudio que puede quedar corto justo donde importa. Para dimensionar cuál es el piso que aplica a tu caso, mira cuántos sondeos y qué profundidad exige la NSR-10 y contrasta ese piso contra las tres columnas de tu tabla.

El método define el techo

Una perforación manual tiene un límite práctico de profundidad y se frena ante materiales duros o gravas. Una perforación mecánica llega más abajo y atraviesa lo que la manual no atraviesa, pero exige acceso para el equipo y cuesta más. Si dos propuestas ofrecen la misma profundidad pero una es manual y otra mecánica, no están ofreciendo lo mismo: una está prometiendo una profundidad que su método puede no alcanzar.

5. Muestras y ensayos: donde se esconde la mitad de la diferencia

El segundo bloque donde se recorta es el laboratorio. Y es el más fácil de disimular, porque en el papel «ensayos de laboratorio» ocupa el mismo espacio si son ocho que si son treinta.

Hay que separar tres cosas que suelen ir revueltas: cuántas muestras se recuperan, de qué tipo son, y cuántos ensayos se le hacen a cada una. Una propuesta puede recuperar muchas muestras y ensayar pocas. Otra puede recuperar pocas y ensayarlas a fondo. Solo la lista nombrada de ensayos te dice qué vas a tener realmente.

Alterada no es lo mismo que inalterada

Las muestras alteradas sirven para clasificar el suelo: humedad, granulometría, límites de consistencia. Las inalteradas conservan la estructura del material y son las que permiten medir resistencia y deformabilidad de verdad. Una propuesta que solo contempla muestras alteradas está, por construcción, limitada a clasificar. Todo lo que diga después sobre capacidad portante saldrá de correlaciones, no de mediciones.

Pide el listado nombrado, no el conteo

«Veinte ensayos de laboratorio» no es una unidad comparable. Veinte humedades son veinte ensayos y no te dicen casi nada. Cuatro ensayos de resistencia son cuatro ensayos y cambian el informe entero. Cuando una propuesta trae conteo y las otras traen listado, la que trae conteo pierde: no es que esté mal, es que no permite comparar, y en una comparación lo que no se puede verificar se asume ausente. Para saber qué ensayos tienen sentido en tu tipo de proyecto, revisa qué ensayos de laboratorio necesita tu proyecto.

6. Resistencia medida contra resistencia correlacionada

Esta fila merece sección propia porque es la que más silenciosamente diferencia dos informes que se ven iguales.

Los parámetros de resistencia del suelo se pueden obtener de dos maneras. Midiéndolos en laboratorio sobre una muestra inalterada, mediante ensayos de resistencia. O estimándolos mediante correlaciones a partir de mediciones de campo, típicamente el ensayo de penetración estándar. Las dos rutas son legítimas y ambas se usan en la práctica profesional seria. Pero no son equivalentes ni cuestan lo mismo.

La correlación es una relación estadística construida sobre poblaciones de suelos que no son necesariamente el tuyo. Funciona razonablemente en materiales bien caracterizados y con historial, y funciona mal en suelos residuales heterogéneos, en llenos y en materiales con estructura particular. En buena parte del Valle de Aburrá el subsuelo es precisamente de los que castigan las correlaciones aplicadas sin criterio.

Cuando compares, marca en cada propuesta una de tres opciones: mide, correlaciona, o no lo dice. Si una mide y otra correlaciona, ahí tienes una diferencia de alcance real que explica una diferencia de cifra. Si una no lo dice, pregúntalo antes de comparar; es la pregunta más rentable de todo el ejercicio.

7. Estabilidad: está incluida o no está, no hay término medio

Un estudio geotécnico de cimentación y un análisis de estabilidad de taludes son trabajos distintos, con modelos distintos y entregables distintos. Se pueden contratar juntos y a menudo conviene, pero uno no viene «de una» con el otro.

En un lote plano, la ausencia de estabilidad en la propuesta puede ser correcta. En un lote con pendiente, con corte proyectado, con lleno o con vecinos en cota superior, esa ausencia es un hueco. Y es exactamente el hueco que produce diferencias grandes de cifra: si dos propuestas incluyen estabilidad y una no, la tercera va a ser más barata siempre, y no porque sea eficiente.

Lo que tienes que verificar en cada columna: si el análisis está nombrado, sobre qué superficie o talud, y bajo qué condiciones se evalúa —estática y sísmica, drenada y no drenada—. Un «se incluirá análisis de estabilidad» sin más es una casilla a medio llenar. Si no tienes claro dónde termina un trabajo y empieza el otro, aquí está explicado: diferencia entre estudio de suelos, estudio geotécnico y análisis de estabilidad.

8. Quién firma y de qué responde

Una propuesta se compara también por la firma que va al final del informe. Un estudio geotécnico no es un servicio de laboratorio: es un documento técnico que alguien avala con su matrícula profesional y con su responsabilidad.

En la hoja de comparación, esta fila se llena con un nombre. No con «equipo de ingeniería», no con «profesionales especializados», no con el nombre comercial de la empresa. Un nombre, un título y una matrícula. Si una de las tres propuestas no te permite escribir eso, es una diferencia de alcance tan grande como diez metros de perforación, porque el día que la curaduría, el estructural o el interventor hagan una observación técnica, necesitas a alguien que responda por lo que está escrito.

Vale la pena revisar también si quien firma es quien va a interpretar. En equipos grandes es normal que la perforación la ejecute una cuadrilla y el laboratorio un técnico; lo que no debería ser normal es que nadie con criterio geotécnico pise el lote. Sobre el alcance real de esa responsabilidad, aquí está el detalle: qué firma y de qué responde un ingeniero geotecnista.

9. Plazo, entregables y la cláusula que casi nadie lee

El plazo necesita un punto de partida

«Diez días hábiles» no significa nada si no se dice desde cuándo. ¿Desde la aceptación? ¿Desde el anticipo? ¿Desde la terminación del trabajo de campo? Dos propuestas con el mismo número de días pueden diferir en dos semanas reales. Y si tu cronograma depende de radicar ante curaduría, esa diferencia pesa tanto como la cifra.

Los entregables se cuentan, no se intuyen

Un informe geotécnico completo suele incluir la descripción del programa de exploración, los registros de cada sondeo, los resultados de laboratorio, el perfil estratigráfico interpretado, los parámetros adoptados, las recomendaciones de cimentación con capacidad admisible y profundidad, la estimación de asentamientos, las recomendaciones constructivas y las conclusiones firmadas. Cuando compares, marca cuáles de esos elementos están nombrados en cada propuesta. Una propuesta que no promete registros de sondeo ni resultados de laboratorio anexos te está ofreciendo conclusiones sin evidencia.

Qué pasa si hay que profundizar más de lo previsto

Esta es la cláusula que produce la mayoría de las discusiones incómodas a mitad de trabajo. El subsuelo no se conoce hasta que se perfora; es perfectamente posible que el estrato competente aparezca más abajo de lo estimado y que haya que seguir bajando para que el estudio tenga sentido.

Una propuesta seria dice qué pasa en ese escenario: si el metro adicional se cobra a una tarifa acordada de antemano, si hay un margen incluido antes de generar cobro, y quién autoriza continuar. Una propuesta que guarda silencio no te está ahorrando ese riesgo: te lo está dejando sin regla. Y la propuesta más barata de las tres suele ser justamente la que asume la profundidad más optimista.

10. Cómo normalizar las tres propuestas antes de mirar las cifras

Normalizar significa llevar las tres al mismo alcance, para que la comparación sea de valor y no de contenido. Es un ejercicio de cinco pasos y no requiere que seas ingeniero.

Paso 1. Define el alcance de referencia. Toma la propuesta más completa de las tres y úsala como patrón, o mejor: construye el patrón con lo que exige tu proyecto según la categoría que le corresponde. Ese es el alcance contra el que vas a medir a las tres.

Paso 2. Marca los faltantes de cada una. Recorre la hoja de comparación fila por fila y señala en cada columna lo que está por debajo del patrón: sondeos de menos, metros de menos, ensayos que no aparecen, estabilidad ausente, entregables no prometidos.

Paso 3. Pide la corrección, no el descuento. Devuélvele a cada proponente su propia propuesta con los faltantes señalados y pídele que cotice el alcance de referencia. No preguntes «¿me lo puede dejar más barato?»; pregunta «¿cuánto vale hacerlo así?». La respuesta a esa segunda pregunta es la única cifra comparable.

Paso 4. Compara solo cuando las tres columnas digan lo mismo. Si al normalizar dos propuestas se acercan y una sigue muy por debajo, ahí sí tienes una diferencia real de valor y merece que preguntes por qué. Si al normalizar la barata deja de ser barata, ya sabías la respuesta: nunca lo fue.

Paso 5. Desempata con lo que no se cotiza. Plazo verificable, claridad del documento, quién firma, disponibilidad para atender observaciones del estructural o de la curaduría, y experiencia en suelos parecidos a los de tu lote. Cuando el alcance ya está igualado, estas son las variables que quedan y son legítimas.

Lo que dice la propuesta más económica Lo que probablemente no está incluido Qué hay que sumarle para igualarla
«Se realizarán los sondeos requeridos» Un número comprometido de perforaciones Fijar cantidad y profundidad por escrito antes de comparar
«Exploración hasta rechazo» Una profundidad mínima garantizada Definir profundidad objetivo y qué pasa si el rechazo aparece antes
«Incluye ensayos de laboratorio» El desglose por tipo y cantidad de ensayo Listado nombrado de ensayos y cuántas muestras se ensayan
«Parámetros obtenidos por correlación» Ensayos de resistencia sobre muestra inalterada Muestreo inalterado y los ensayos de resistencia correspondientes
«Estudio geotécnico del predio» Análisis de estabilidad en un lote con pendiente Cotizar el análisis de estabilidad como componente explícito
«Informe técnico digital» Anexos de campo y laboratorio, y firma identificable Exigir registros de sondeo, resultados de ensayo e informe firmado
Nada sobre mayor profundidad La regla de cobro si toca seguir perforando Acordar tarifa de metro adicional y quién autoriza

Y esta es la plantilla en limpio para llenar con las tres propuestas al frente. Una casilla vacía vale como respuesta negativa hasta que el proponente la llene por escrito.

Variable normalizada Propuesta A Propuesta B Propuesta C
Sondeos (cantidad) Anota el número Anota el número Anota el número
Metros lineales totales perforados Suma los metros Suma los metros Suma los metros
Método de perforación Manual o mecánico Manual o mecánico Manual o mecánico
Muestras inalteradas Cantidad o cero Cantidad o cero Cantidad o cero
Ensayos de resistencia Cantidad o cero Cantidad o cero Cantidad o cero
Resistencia medida o correlacionada Mide, correlaciona o no dice Mide, correlaciona o no dice Mide, correlaciona o no dice
Análisis de estabilidad Sí, no o no aplica Sí, no o no aplica Sí, no o no aplica
Asentamientos calculados Sí o no Sí o no Sí o no
Profesional que firma Nombre y matrícula Nombre y matrícula Nombre y matrícula
Plazo y desde qué hito Días y punto de partida Días y punto de partida Días y punto de partida
Anexos de campo y laboratorio Sí o no Sí o no Sí o no
Regla de mayor profundidad Definida o ausente Definida o ausente Definida o ausente

11. Señales de que la barata está incompleta y de que la cara está inflada

Cuando la baja está recortada

El patrón es reconocible. Menos metros perforados que las otras dos sin explicación técnica. Laboratorio sin desglose. Ninguna muestra inalterada en un proyecto que exige parámetros de resistencia. Silencio sobre estabilidad en un lote con pendiente evidente. Ausencia de firma identificable. Y, casi siempre, un documento notablemente más corto que los otros dos, porque describir menos trabajo toma menos páginas.

Cuando la alta no lo justifica

También hay un patrón acá. Una cifra por encima de las otras dos, pero un alcance que en la tabla queda igual o menor. Ensayos que se listan pero no corresponden al tipo de suelo ni al tipo de obra. Componentes que suenan robustos y no tienen entregable asociado. Y una señal clara: cuando pides que expliquen la diferencia de alcance frente a las otras dos y la respuesta apela a la trayectoria de la empresa en lugar de al contenido técnico. Trayectoria hay que tener, pero la trayectoria no perfora metros.

Cuando la del medio es la trampa

Hay un sesgo conocido: frente a tres opciones, mucha gente escoge la del medio por sentir que es el equilibrio. Es una decisión de comodidad, no de criterio. La del medio puede ser la mejor o puede ser simplemente la que quedó en el medio. Con la tabla llena, la posición en el ranking de cifras deja de importar.

12. Tres errores de comparación que se repiten

Comparar propuestas hechas sobre información distinta. Ya lo mencionamos y vale repetirlo porque es el más frecuente. Si a cada proponente le contaste el proyecto de una manera, las tres propuestas son incomparables por construcción. Manda el mismo paquete a los tres: localización exacta, área, número de pisos y sótanos previstos, uso, prediseño si existe, y topografía si la tienes.

Confundir el estudio con el trámite. Un estudio no se contrata para llenar un requisito de radicación; se contrata para que el estructural tenga parámetros con los que diseñar. Cuando la decisión se toma pensando en el trámite, la propuesta más delgada siempre gana, y el costo aparece después, en obra. Si tienes dudas sobre qué le corresponde a cada profesional del equipo, revisa quién hace qué entre arquitecto, estructural y geotecnista.

No dejar por escrito lo que se aclaró por teléfono. Las aclaraciones verbales no sobreviven a un cambio de interlocutor ni a una discusión sobre alcance a mitad de trabajo. Todo lo que preguntes durante la comparación debe volver como texto en una propuesta corregida. Si un proponente se resiste a poner por escrito lo que ya te dijo de viva voz, esa resistencia es información.

Conclusión

Tres cotizaciones de estudio de suelos con cifras distintas no son tres precios para el mismo trabajo: son tres trabajos distintos con el mismo nombre. La comparación honesta empieza vaciando cada propuesta en una tabla común —sondeos, metros, muestras, ensayos, resistencia medida o correlacionada, estabilidad, firma, plazo, entregables y regla de mayor profundidad— y termina pidiéndoles a los tres que coticen el mismo alcance.

Cuando haces eso, pasa una de dos cosas. O las cifras se acercan, y entonces decides con criterios legítimos: quién firma, en cuánto entrega, qué tan claro es el documento y quién conoce mejor el suelo de tu zona. O las cifras siguen separadas, y ahora sabes exactamente por qué, que es la única situación en la que elegir la más económica es una decisión y no una apuesta.

El estudio de suelos es de las pocas inversiones de una obra donde ahorrar mal no se nota el primer día: se nota cuando ya hay concreto encima. Por eso la hora que inviertes llenando la tabla es la hora mejor pagada de todo el proyecto.

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Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan sobre este tema

¿Por qué tres cotizaciones de estudio de suelos llegan con cifras tan distintas?

Porque casi nunca están cotizando el mismo trabajo. Las diferencias se explican por el número de sondeos, la profundidad de cada uno, el método de perforación, la cantidad y el tipo de muestras, los ensayos de laboratorio incluidos, si hay o no análisis de estabilidad y qué entregables se prometen. Antes de comparar cifras hay que igualar esas variables.

¿La propuesta más económica siempre está incompleta?

No siempre, pero conviene rastrear dónde se recortó. Un estudio tiene cuatro bloques de costo difíciles de comprimir: movilización, días de perforación, ensayos de laboratorio y horas de ingeniería. Si una propuesta está muy por debajo, revisa cuál de esos bloques trae menos y pide que lo detalle por escrito.

¿Qué variables debo poner lado a lado al comparar propuestas?

Número de sondeos, profundidad de cada uno, método de perforación, cantidad de muestras y cuántas son inalteradas, listado nombrado de ensayos por muestra, si la resistencia se mide o se correlaciona, si incluye análisis de estabilidad, si calcula asentamientos, quién firma con nombre y matrícula, plazo con punto de partida definido, formato y anexos de entrega, y qué pasa si hay que profundizar más de lo previsto.

¿Cómo normalizo tres propuestas con alcances distintos?

Define un alcance de referencia, marca en cada propuesta lo que le falta frente a ese patrón, devuélvele a cada proponente su documento pidiéndole que cotice el alcance de referencia, y solo compara cuando las tres columnas de tu tabla digan lo mismo. Después desempata con plazo, claridad del informe y quién firma.

¿Es lo mismo que la resistencia se mida en laboratorio o se estime por correlación?

No. Medir exige muestras inalteradas y ensayos de resistencia; correlacionar estima el parámetro a partir de mediciones de campo mediante relaciones estadísticas construidas sobre otros suelos. Ambas rutas se usan en la práctica profesional, pero no son equivalentes ni implican el mismo trabajo, y las correlaciones pierden confiabilidad en suelos residuales heterogéneos y en llenos.

¿Qué debe decir la propuesta si toca perforar más profundo de lo previsto?

Debe decir cómo se maneja ese escenario: si el metro adicional se cobra a una tarifa acordada de antemano, si existe un margen incluido antes de generar cobro y quién autoriza continuar. Una propuesta que guarda silencio sobre esto no elimina el riesgo, solo lo deja sin regla.

Fuente: Elaboración propia con base en la práctica profesional.

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Suelos y Suelos YM

Equipo de Ingeniería Geotécnica

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