Hay decisiones de política comercial que parecen lejanas del día a día de un proyecto de construcción, pero que terminan aterrizando directamente en el presupuesto de obra, en el costo de los materiales y, en últimas, en lo que paga quien compra o construye. El Decreto 0264, firmado el 16 de marzo de 2026 por el presidente Gustavo Petro junto con el Ministro de Hacienda Germán Ávila Plazas y la Ministra de Comercio Diana Marcela Morales Rojas, es una de esas decisiones. Sus efectos sobre el sector de la construcción en Colombia ya están siendo debatidos con números sobre la mesa.
Vale la pena entender qué dice exactamente la norma, qué productos toca, qué argumentan quienes la defienden, qué advierten quienes la cuestionan y, sobre todo, qué implica para alguien que tiene un proyecto de obra en curso o en planeación.
Qué dice el Decreto 0264 y a qué productos aplica
El decreto incrementa al 35% el arancel que deben pagar quienes importen productos de los sectores siderúrgico y metalmecánico provenientes de países con los que Colombia no tiene acuerdos comerciales vigentes. Los países directamente afectados son China, Rusia, Turquía e India. La norma modifica parcialmente el Decreto 1881 de 2021, que desde enero de 2022 rige el Arancel de Aduanas colombiano, y establece un gravamen uniforme sobre 14 subpartidas arancelarias específicas.
Los productos cobijados no son insumos marginales. La lista incluye barras y perfiles de acero, tubos soldados, alambres, alambre de púas, manufacturas de alambre, clavos, puntillas, grapas y tornillos. En la práctica, eso cubre prácticamente todo el acero de refuerzo estructural que se usa en cimentaciones, muros de contención, losas, columnas y sistemas de estructuras metálicas.
La medida entró en vigor el 1 de abril de 2026 y tiene una vigencia inicial de un año. Al cabo de ese período, el Comité de Asuntos Aduaneros, Arancelarios y de Comercio Exterior evaluará su impacto para definir si se mantiene, se ajusta o se desmonta. Un punto clave que no debe perderse de vista: el decreto no afecta las importaciones provenientes de países con los que Colombia tiene tratados de libre comercio activos. El acero originario de Estados Unidos, la Unión Europea, Chile o México no está sujeto a este gravamen adicional. El efecto recae específicamente sobre las fuentes de acero sin TLC que en los últimos años dominaron el mercado colombiano.
Por qué el Gobierno tomó esta decisión
El argumento del Ejecutivo tiene respaldo en el comportamiento de las importaciones de los últimos años. El análisis técnico incluido en el propio decreto señala que entre enero de 2022 y agosto de 2025, las importaciones desde países sin acuerdo comercial superaron el 80% y en algunos casos el 90% del total importado en varias subpartidas. Entre enero y agosto de 2025, algunas de esas importaciones crecieron entre un 5% y más del 290%, dependiendo del producto, mientras los valores de entrada al mercado colombiano bajaban de forma sostenida.
El decreto también destaca el peso económico del sector que busca proteger: la industria siderúrgica y metalmecánica representa cerca del 10% del PIB industrial colombiano, genera aproximadamente 45.000 empleos directos e indirectos y dinamiza a más de 25.000 proveedores en todo el país. Las empresas del sector habían advertido que no podían competir con el acero chino, que llegaba al mercado colombiano a precios que en algunos segmentos estaban hasta un 42% por debajo del mercado doméstico.
El fenómeno tampoco es exclusivo de Colombia. Hay una tendencia global de medidas arancelarias contra el acero chino, fundamentada en la figura del dumping: exportar productos a precios inferiores al costo de producción para ganar participación de mercado a expensas de los productores locales. China produce hoy alrededor del 53% del acero mundial, lo que le permite ejercer una presión de precios que los países sin esa escala industrial difícilmente pueden absorber sin algún tipo de protección.
Lo que advierte el gremio constructor
Defender la industria siderúrgica nacional tiene un costo, y ese costo lo está calculando Camacol con cifras concretas. La Cámara Colombiana de la Construcción sostiene que el hierro y el acero representan cerca del 16,3% de los costos directos de construcción. Con el arancel del 35%, ese componente podría encarecerse alrededor de 3,9%, lo que se traduciría en un alza de aproximadamente 2,2% en el precio final de la vivienda nueva. A ese incremento se suma el efecto del Decreto 0265, firmado el mismo día, que establece un arancel del 25% sobre tres subpartidas de baldosas cerámicas, otro insumo relevante para la construcción.
El momento en que llega esta medida es especialmente delicado para el sector. El gremio ha documentado 33 meses consecutivos de caída en las iniciaciones de vivienda, con niveles de actividad comparables a los de 2012, y más de 136.000 empleos perdidos en la cadena edificadora. Los costos de construcción ya acumulaban incrementos de entre el 16% y el 20% por factores previos como el alza del salario mínimo y decisiones arancelarias anteriores. En ese contexto, una nueva presión sobre un insumo tan estructural como el acero dificulta la recuperación del sector.
La posición de la Cámara Colombiana de Productores de Acero de la ANDI es la contraria. El sector siderúrgico aporta cerca de 12 billones de pesos anuales en actividad económica y tiene capacidad instalada para producir 2,6 millones de toneladas al año, por encima de los 1,66 millones que produjo en 2025. El argumento es que existe capacidad nacional subutilizada que puede abastecer parte de la demanda que hoy se cubre con importaciones baratas, y que los instrumentos de defensa comercial como este arancel son compatibles con las reglas del comercio internacional y han sido usados ampliamente por otros países.
El debate sigue abierto. Lo que ya no está en debate es que el mercado está procesando la señal y que los presupuestos de obra están comenzando a reflejarlo.
Qué implica esto para cimentaciones, estructuras y diseño geotécnico
Este es el punto que más le importa a quien tiene un proyecto de obra en desarrollo o en planeación. El acero de refuerzo no es un insumo opcional: está presente en cada elemento estructural que define cómo una edificación responde a las cargas del suelo, al viento y a la acción sísmica. Las cimentaciones en zapatas y vigas de amarre, las cimentaciones profundas en pilotes y caissons, los muros de contención y las losas de entrepiso usan acero de refuerzo dimensionado a partir del diseño estructural y del estudio de suelos. No hay forma de eliminarlo de la ecuación sin alterar la seguridad del sistema.
Cuando el costo del acero sube, el efecto no se limita a pagar más por el material. Los presupuestos de obra formulados antes del 1 de abril pueden quedar desactualizados. Los proyectos con financiación ajustada pueden necesitar revisar alternativas estructurales. Y los diseños que ya fueron validados merecen una evaluación de si las soluciones adoptadas siguen siendo las más eficientes en la nueva estructura de costos, sin comprometer los parámetros técnicos que exige la NSR-10.
En el Oriente Antioqueño y el Valle de Aburrá, donde los suelos presentan alta variabilidad geotécnica y muchos proyectos requieren soluciones de cimentación no convencionales, este contexto refuerza algo que siempre ha sido cierto: un estudio de suelos técnicamente sólido y un diseño estructural bien fundamentado son la mejor herramienta para tomar decisiones de materiales que no dependan del azar. Cuando los costos suben, los errores de diseño son más caros de corregir. Y cuando los presupuestos están bajo presión, la optimización técnica basada en datos reales del suelo puede marcar la diferencia entre un proyecto viable y uno que no cierra.
Cómo navegar este contexto si tiene un proyecto en curso
Lo primero es entender que el arancel aplica sobre importaciones desde países sin TLC, y que la oferta nacional de acero no desaparece. Lo que cambia es el precio de referencia del mercado y, potencialmente, la disponibilidad de ciertas referencias que se importaban de China, Rusia o India a menor costo.
Para un propietario o constructor que tiene un proyecto en planeación, el mensaje es directo: si el diseño estructural aún no está definido, este es el momento de asegurarse de que el sistema de cimentación y las especificaciones de refuerzo sean los adecuados para las condiciones reales del suelo. Un sistema sobredimensionado por ausencia de información geotécnica puede ser aún más costoso ahora que el acero ha subido. Y uno subdimensionado por los mismos motivos pone en riesgo la obra independientemente del precio del material.
Si el proyecto ya tiene diseño aprobado y presupuesto estructurado, vale la pena revisar con el equipo técnico si alguna especificación de acero proviene de fuentes que puedan verse afectadas por el arancel y si existe una alternativa equivalente dentro del mercado nacional que no altere las prestaciones estructurales del diseño. Lo que no conviene hacer es tomar decisiones de materiales o cambios de especificación sin respaldo técnico. Las normas colombianas vigentes establecen parámetros de resistencia, ductilidad y cuantías mínimas de refuerzo que no son negociables por razones económicas, y cualquier ajuste debe hacerse dentro de ese marco.
Aviso de exención de responsabilidad: El contenido de este artículo tiene carácter exclusivamente informativo y divulgativo. No constituye asesoría técnica ni profesional para ningún proyecto específico. Las condiciones del suelo y los requisitos normativos varían según el municipio, el tipo de proyecto y las características particulares de cada predio. La información general aquí presentada no reemplaza la evaluación detallada de un especialista sobre tu caso concreto. Si tienes un proyecto en mente o inquietudes sobre el suelo de tu terreno, contáctanos: en Suelos y Suelos YM podemos revisar las condiciones específicas de tu predio y darte una asesoría técnica basada en datos reales, no en generalidades.
¿Tiene un proyecto de obra en curso o en planeación?
Los cambios en los costos de materiales hacen más importante que nunca tener un diseño geotécnico y estructural sólido desde el inicio. En Suelos y Suelos YM realizamos estudios de suelos, diseño estructural y consultoría técnica para que sus decisiones de construcción estén respaldadas por datos reales, no por supuestos que el mercado puede cambiar de un decreto a otro.